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Qué cuesta de verdad un buscador, y por qué se paga por catálogo

· 7 min de lectura · Por Ray Rodríguez, founder de Findalo

Todos los buscadores SaaS cuestan más o menos lo mismo de operar. Lo que cambia, y mucho, es en qué unidad te lo cobran. Y esa decisión, que parece contable, es la que determina si tu factura del año que viene la puedes predecir o no.

Este post explica los dos costes reales que hay detrás de un buscador, por qué nosotros facturamos por el tamaño de tu catálogo, y qué mirar cuando compares precios con cualquiera —incluidos nosotros—.

Los dos costes, sin adornos

Operar un buscador cuesta dinero en dos sitios distintos, y se comportan de forma opuesta.

Indexar tu catálogo es el coste que escala con el número de productos y de idiomas. Hay que procesar cada ficha, guardarla, mantenerla al día cada vez que cambias un precio o se agota algo, y —si hay IA semántica— calcular y almacenar su representación. Es un coste que existe aunque nadie busque nada en tu tienda. Es previsible: tú sabes cuántos productos tienes, y sabes que en agosto vas a tener parecidos a los de julio.

Resolver búsquedas es el coste que escala con tu tráfico. Cada consulta consume algo, pero muy poco comparado con lo anterior. Y es imprevisible: un pico de tráfico, una campaña que funciona o un rastreador mal educado multiplican tus búsquedas sin avisarte.

Ahí está todo. El coste grande es estable y el coste pequeño es volátil.

Por qué facturamos por catálogo

Porque si te cobramos por la parte estable, tu factura es estable. Sabes hoy lo que vas a pagar en diciembre, y si tienes un Black Friday extraordinario, la buena noticia no viene con una factura detrás.

Cobrar por búsqueda tiene una lógica interna impecable —pagas por lo que usas— y un efecto secundario feo: te penaliza justo cuando las cosas te van bien. Y tiene otro peor, más sutil: te empuja a no poner el buscador donde debería estar, por miedo a que se dispare el consumo.

Un buscador que te da miedo usar es un buscador que no has comprado.

Y ahora la parte que casi nadie escribe

Que facturemos por catálogo no significa que las búsquedas sean infinitas. Serían dos afirmaciones distintas y solo la primera es verdad.

Cada plan de pago trae un número de búsquedas al mes; el Free, que es una prueba gratuita de 1 mes, trae 1.000 en total:

PlanAl mesProductosBúsquedas/mes
Free0 €2001.000 en total (prueba de 1 mes)
Starter15 €1.00025.000
Pro49 €6.000100.000
Business149 €12.000500.000
A medida499 €50.0005.000.000

Los márgenes son amplios a propósito: una tienda que se queda corta de búsquedas en su plan es, casi siempre, una tienda a la que le va bien y que ya debería estar en el siguiente escalón.

Si te pasas, hay dos salidas y ninguna es una sorpresa en la factura: subir de plan, o añadir paquetes de búsquedas — 10.000 más por 6 € al mes, o 100.000 más por 39 €, acumulables. Se contratan tú mismo desde el panel y se quitan igual.

Lo mismo con los productos, con un matiz: si te pasas del tope, no te cortamos la sincronización. Queda registrado y lo hablamos. Preferimos eso a que te encuentres la tienda sin buscador un sábado por haber importado de más.

El precio anual

Pagando por año se aplica un 17 % de descuento sobre la suma de las doce mensualidades. Pro sale a 488 € al año en vez de 588. No hay permanencia en el mensual, y el anual es el mismo servicio pagado por adelantado.

Lo decimos en porcentaje y no en mensualidades regaladas porque el porcentaje es exacto y lo otro es un redondeo que casi nunca cuadra con lo que acaba en la factura.

Qué mirar cuando compares

Sin nombres, porque no hace falta. Cinco preguntas que puedes hacerle a cualquier proveedor, nosotros incluidos:

  1. ¿Qué pasa si duplico mi tráfico el mes que viene? Si la respuesta lleva una multiplicación, tu factura es una variable, no un coste.
  2. ¿Qué pasa si duplico mi catálogo? La misma pregunta por el otro lado. Alguien tiene que cobrarte por crecer; lo que importa es saber por cuál de las dos cosas.
  3. ¿Qué está incluido y qué es un extra? La IA semántica, las recomendaciones, el asistente, los idiomas, el segundo dominio. Aquí es donde el precio de la portada y el de la factura se separan.
  4. ¿Cuánto me cuesta el segundo idioma? Si vendes en varios, esta pregunta sola puede cambiar el orden de tu comparativa.
  5. ¿Qué me pasa si me quiero ir? Permanencia, preaviso, y si te llevas algo o te vas con las manos vacías.

Para que la quinta no quede en el aire: nosotros no tenemos permanencia, se cancela desde el panel, y los cambios de precio se avisan con 30 días.

Cuándo no te sale a cuenta

La cuenta honesta es corta. Un buscador de pago se justifica si el dinero que mueve supera lo que cuesta, y eso depende de tres cosas: cuánta gente usa tu buscador, cuánto vale para ti que compren, y cuánto estás perdiendo ahora.

Con tráfico bajo, ninguna de las tres da un número que compense. Con menos de doscientos productos, tampoco: tus clientes se los saben. Y si tus fichas están sin describir, lo que tienes es un problema de catálogo que ningún buscador arregla.

Si estás en alguno de esos tres casos, no nos contrates todavía. Te lo decimos aquí para no tener que decírtelo en una llamada dentro de dos semanas.

Y si quieres el número de tu tienda

Hay una calculadora que te dice qué plan te toca según productos, idiomas y visitas. Y si prefieres verlo con tu catálogo antes de decidir, hay un mes de prueba sin coste.

Si tu caso no cabe en la tabla —muchas tiendas, un catálogo enorme, un pico estacional brutal—, escríbenos y lo miramos. Eso no lo resuelve una página de precios.

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